El zapato se creó para proteger el pie de las inclemencias del camino, del suelo caliente, de las rocas, de la nieve, el agua y el frío.

Aunque se desconoce la fecha exacta de la aparición del mismo, las primeras apariciones suelen ser sobre los 9000 y los 7000 a.C., el cual se encontró en Estados Unidos en 1938. Consistía en una bolsa de cuero donde se introducía el pie y se ataba con cordones de cuero. El calzado más antiguo que se conoce de cuero al completo, fue encontrado en Armenia en el 2008 y data del año 3500 a.C.

Estas primeras muestras aparecen en las pinturas rupestres a finales del paleolítico. También en las cámaras subterráneas que los egipcios utilizaban para los entierros múltiples, hace de 6 a 7 millones de años de antigüedad, en las que se encontraron imágenes representando distintas etapas de la preparación del cuero y del calzado.

Las sandalias surgieron de las grandes culturas. Este tipo de calzado era utilizado desde Egipto hasta Grecia sobre el 4000 a.C. y era utilizado por las clases altas.

Durante la Edad Antigua, los materiales con los que se fabricaba el calzado, dependían de lo que en el momento de fabricación tuviesen a mano.

En Egipto el papiro fue uno de los primeros materiales con los que se empezaron a fabricar las suelas, y las fibras naturales las ajustaban al pie. Después los modelos se fueron perfeccionando, al conocer los secretos del trenzado, y se empezó a utilizar el cuero para las cintas. Los primeros modelos de calzado eran exactamente iguales, y no distinguían un pie de otro.

     Sandalias que pertenecieron a Nefertari, esposa de Ramses II

El calzado cerrado, como el mocasín, fue hallado alrededor de 3.600 años en Babilonia. Las botas eran un calzado amplio destinado a proteger los pies del frío, pero más tarde fueron utilizadas por personas de la alta sociedad como muestra de su nivel social e importancia. Las primeras botas de la historia fueron utilizadas por los soldados sirios, y eran iguales tanto para hombres como para mujeres.

En Mesopotamia eran característicos los zapatos de cuero crudo con las cintas del mismo material. Poseían algo más de grosor que los demás calzados, como muestra de su alta posición social.

Los griegos empezaron a realizar distinciones entre el calzado derecho y el izquierdo.

En Roma el calzado indicaba la clase social. Los cónsules utilizaban calzado blanco, los senadores zapato marrón, y las legiones eran los botines que descubrían los dedos. No había diferencia entre el calzado del hombre y la mujer, salvo en que los de estas estaban realizados con pieles más suaves, mayor variedad de colores y adornos. Se utilizaban según el clima y la actividad a desarrollar. Si bien en la vestimenta la diferencia entre hombre y mujer era notable, esto no ocurría en el calzado. En este terreno podíamos encontrar una similitud muy marcada, salvando los tamaños y formas del pie. Aún hoy no está claro si los romanos utilizaban o no calcetines. Si se sabe que se solían utilizar tiras de cuero en los climas fríos para cubrir las articulaciones y los dedos del pie. Por otro lado, los pobres utilizaban piezas de cuero sin curtir para proteger sus pies en los arduos trabajos que realizaban. Los zapatos eran confeccionados por el calceolarius -zapatero-. Dependiendo la habilidad de este artesano en su trabajo, y así como la calidad y terminación de la prenda se daba el costo, y como es regla a mejor calidad mayor precio. Cada zapatero elegía sus materiales y tenía sus secretos de confección guardados como tesoros. Generalmente se utilizaba una forma -que era una pieza de madera con la forma del pie- en la cual se iba construyendo el calzado por sobre esta por partes que se unían. Una vez lograda la forma básica, se introducía en una pieza de hierro donde con un cincel y un martillo se iban retocando las partes duras y dando forma o clavando las uniones. Era un oficio bien visto en la comunidad y podía otorgarle un buen pasar al que lo ejerciera con habilidad. Las partes del zapato eran las siguientes. Vincul eran el equivalente a nuestros cordones; los corriagiae eran cuerdas utilizadas para sostener el calzado al pie; también encontramos la lingula que era el equivalente a nuestras lengüetas.

La civilización romana contaba con una gran variedad de distintos tipos de calzado, desde botas y zapatos hasta sandalias de todo tipo, los adornos como perlas o hilos de oro también jugaban un rol importante en las clases altas. Por la natural eficiencia y funcionalidad romana los diferentes calzados en gran parte adaptaciones de otras culturas, por ejemplo, los zapatos calcei provienen de ciertas tribus etruscas y las sandalias sin duda alguna de los pueblos helénicos. El material mayoritariamente utilizado en la confección del calzado era el cuero. Era normal que todo tipo de zapatos, botas y sandalias estuvieran hechas de este material dado su resistencia y practicidad. Como en todas las prendas había diseños dirigidos a lo utilitario y diseños dirigidos a la elegancia y la clase social. No era raro ver mujeres de la nobleza vestidas con sandalias las cuales estaban decoradas con finas perlas y ornamentos de oro.

Gracias a la literatura, la pintura y los relatos de la época hoy podemos saber cómo eran los distintos tipos de calzado utilizados. Los tipos de calzado eran básicamente:

  • La simple suela atada con correras
  • Las sandalias (solae) ajustadas con cintas alrededor de la pierna, el zapato cuya horma lateral se elevaba hasta más arriba del tobillo. Estaban formadas por tirillas de cuero que pasaban entre los dedos pulgar e índice para adaptarse, después de rodear el talón. Este calzado era informal por lo cual no se lo podían poner cuando llevaban la toga si no solo cuando llevaban la túnica.
  • Los clieges, borceguíes, cortados en lengüetas.Llos zuecos (flats) que se utilizaban cuando llovía. Podían ser de diversos materiales, como madera, esparto o piel.
  • El calcei, que era el zapato por excelencia de los romanos, cubría todo el pie encerrándolo en una cobertura de cuero unida a una gruesa suela. Eran de piel, cerrado y atado con correas. Como se usaban primordialmente en terrenos al aíre libre algunas suelas tenían clavos unidos a ella para mejorar la tracción y así facilitar el camino por terrenos resbaladizos.
  • Por último, los caligae, calzado propio de los romanos.

En la Edad Media, tanto hombres como mujeres hacían uso de un tipo de calzado similar a las zapatillas.

A continuación, se va a realizar un recorrido por el calzado a lo largo de las civilizaciones.

Egipto

Las muestras de lo que sucedió durante el periodo del año 3500 a.C. y el 31 a.C., se encuentran muy bien conservadas debida al clima seco de la zona.

Las sandalias egipcias llevaban suela de madera, cuero, papiro, junto a hojas de palmara trenzada, en ocasiones tapizadas de tela.

Los sacerdotes utilizaban sandalias hechas exclusivamente con fibras de papiro. Los faraones utilizaban sandalias con la punta elevada hacia el empeine, y en la suela llevaban la representación artística de los enemigos vencidos.

Todo el calzado de los egipcios era plano, menos el de los carniceros los cuales deseaban elevar sus pies para evitar que fuesen manchados por la sangre que corría de los animales.

Sandalia de los egipcios

Sumerios

Esta civilización se desarrolló entre el año 3500 a.C. y el 2000 a.C. en la región del sur de Mesopotamia. Estos curtían las pieles con grasa, alumbre y tenían con Tanino, coloreando en negro, rojo y blanco. Fabricaban sandalias, aunque existen muestras arqueológicas que indican que no siempre utilizaban calzado.

Hititas

Existieron entre el 2000 a.C. y el 1100 a.C. procedían de Anatolia, una región montañosa dedicada al pastoreo. Conocían cómo procesar el cuero y fabricaron un zapato fuerte, muy necesario para la región en la que vivían.

Calzado hitita

Asirios

Los asirios que existieron allá por el 2000 a.C. y el 612 a.C. aprendieron de los sumerios y babilonios conocimientos técnicos sobre el curtido de pieles y el tratamiento del cuero y lo perfeccionaron.

Los asirios utilizaron botas de cuero hasta la pantorrilla, sujetas con cordones y con un refuerzo metálico en la suela. Tanto hilitas como asirios, poseían botas militares con ambos pies diferenciados. Cuando hacía frío solían utilizar estas botas forradas por dentro de pelo, y de las que prendían un cola o zarpa colgante de algún animal.

Botas de los asirios

Babilonios

Era lo que es actualmente Irak. Estos tomaron de los sumerios muchos conocimientos. Hacían uso de las sandalias, aunque también parece ser que hacían uso de zapatos bordados y adornados con aplicaciones metálicas.

Persas

Hicieron uso de un tipo de calzado denominado Kroumir. Era un botín flexible y de la forma anatómica, corto por el tobillo donde se ataba con correas. Se fabricaba en cuero y la lengüeta cubría el empeine.

Calzado persa

Hebreos

También curtían el cuero y hacían uso principalmente de sandalias. Las féminas estaban Tachonadas con el metal cuyo diseño formaba el nombre de la persona amada en la suela, con lo que, a cada paso, este permanecía en el suelo.

Calzado hebreo

Fenicios

Tanto hombres como mujeres tenían bien definidas sus funciones. Por un lado, los hombres se dedicaban a la caza y la guerra; mientras que las mujeres, se ocupaban de los animales, la generación de alimentos, construcción de las casas, el curtido de pieles y el cuero, botas de cuero de color rojo para montar, etc. Algunos restos de este tipo de calzado se han encontrado congelados en Kazakistan.

Turcos

Los habitantes de Estambul calzaban Babuchas con la punta arqueada hacia arriba. Se cosían de manera muy cuidadosa, eran muy resistentes y de cuero fino y flexible. El color de la babucha era cambiante según el lugar de procedencia de quienes la portaban. Así, las de color amarillos las calzaban los musulmanes; mientras que el resto, tales como cristianos, judíos, etc. podían llevarlas de color rojo, violeta o negro. Las mujeres de clase alta poseían una para estar por casa de cuero bordado o zuecos altos de madera, y para salir a la calle utilizaban una especie de botas. 

Grecia

El calzado más común entre los hombres eran unas abarcas de piel de buey ajustado al tobillo mediante cuerdas entrelazadas. Para las zonas de mayor estatus social se hacía uso de sandalias de lujo, y luego el Borceguí y la bota.

Las mujeres utilizaban una especie de zapatillas que sólo cubrían la parte de los dedos y la parte anterior del pie. Las sandalias griegas correspondían a la solea romana, que usaban los hombres y mujeres en sus hogares.

Los griegos utilizaban la sandalia de cuero y las botas hasta la pantorrilla con aplicaciones de metal, diferenciando el pie derecho del izquierdo.

A partir del 600 a.C., las mujeres griegas comenzaron a utilizar el tipo de sandalia ajustado al pie, en colores como el rojo y el blanco.

Sandalia griega

Los soldados comenzaron a utilizar zapatos, los cuales se constituían de una suela de cuero, de madera o de fibra vegetal agarradas al pie por medio de correas.

Algunos de los nombres que recibieron los calzados utilizados por ambos sexos recibían nombres tales como krepidoi, krepis, ninfides, entre otros.

Mientras Grecia iba perfeccionando la confección y el diseño de los zapatos, Roma buscaba comodidad y durabilidad de los zapatos de sus soldados.

Los zapatos griegos también reflejaban el nivel social de la persona que los poseía, al igual que el color estaba designado según el puesto de cada uno.

Edad Media y Edad Moderna

Es una época donde se pierde la elegancia de los diseños griegos y romanos, dando lugar a un calzado más simple y no tan atractivo.

Durante este tiempo, una especie de bota que era cosida al revés, y luego se le daba la vuelta como una media para ocultar las puntadas. Este tipo de bota babucha tenía una punta que sobrepasaba los dedos de los pies; este tipo de calzado era utilizado tanto por hombres como por mujeres, aunque el material era distinto para cada uno de ellos.

Zapato de la Edad Media

Otro de los calzados más populares durante la Edad Media, y que también lo es hoy en día, son los zapatos o zapatillas de esparto.

Cuando se produjo un diseño algo más elaborad, fue entre los siglos XIV y XV. Fue el momento en el que surgieron nuevos modelos como los zuecos, los zapatos de punta roa y los Cracovia, ya que surgieron en esa misma ciudad.

A mediados del siglo XV, el estilo de los zapatos empieza a cambiar. Empezaron a cambiar de largos a más anchos a la altura de los dedos. Los géneros empezaron a ser cada vez más trabajados, delicados y con transparencias.

Estos nuevos estilos de zapatos finos e impermeables, tenían la contraindicación de cómo podrían ser utilizados sin estropearlos con el barro, la nieve, la tierra, etc., por lo que se pensó la creación de plataformas, que a la vez que servía para proteger el calzado, proporcionaba altura. Con ello surgieron los zuecos.

Siglo XVI al siglo XVII

De manera radical, en el año 1500 todo cambió. El comercio se profundizó, aumentaron las ganas de conocer nuevos mundos, y con ello creció la importación de diseños, materiales y métodos de fabricación.

Los cambios más notorios en el calzado, fue en la decoración del zapato más que en la fabricación del mismo.

En el calzado de hombre surgen los escarpines, los cuales presentaban cortes verticales en el material y delicadas rosetas hechas con cinta de colores.

Aunque sin ninguna duda, el tipo de zapato más importante de la época fue el tacón, el cual aparece en la boda de la creadora del mismo Catalina de Medici. A partir de este evento, tanto hombres como mujeres elevaron un poco su altura con la utilización de este calzado, lo que hacía muestra de su estatus social dentro de la sociedad.

Ceremonia nupcial donde Catalina de Medici contrajo matrimonio con Enrique II de Francia en 1533
junto con el zapato de tacón que llevó puesto.

En la línea de elevar la altura, también durante este siglo, surge en Venecia lo que sería el antecesor de lo que en los 70 serán las plataformas, conocido con el nombre de Chopine. Este se usaba como sobre zapato, y al igual que el zueco, las elevadas plataformas que poseía servían para proteger el zapato y como en casos anteriores demostrar el estatus de cada persona.

En el siglo XVII se produjo más flexibilidad en la manera de vestir, dando lugar a un tipo de moda más delicado. Los hombres comienzan a hacer uso de las botas, aunque eran más utilizadas en la caza, existían para todos los momentos. Posteriormente, estos se descartaron y en su lugar eligieron un tipo de calzado más delicado y elevado, más adecuado a la época.

Diferentes modelos de zapato del siglo XVII

A mediados del siglo XVII comienza la revolución de las mujeres, para imponer un tipo de calzado diferente al de los hombres. En este momento fue cuando el zapato comienza a tener mayor importancia; se elevó cada vez más el tacón del mismo, y se le añadieron géneros muy lujosos.

Siglos XVIII y XIX
El siglo XVII trajo todo su esplendor, en él se dio el estilo Rococó, María
Antonieta, Luis XVI, las grandes pelucas blancas, y la frivolidad por encima de
todo.
En el caso de los hombres, prefieren lucir sus piernas cubiertas por mallas, y
pantalones a la rodilla combinados con zapatos negros y brillantes, con punta y
un tacón medio. También hacían uso de grandes hebillas en ellos en plata u
oro. Las mujeres tomaron el control de la moda y aumentaron el aspecto de sus
atuendos.
Los tacones seguían aumentando, y surgieron los accesorios intercambiables
para el calzado.
El estilo Rococó desapareció después de la Revolución Francesa, cuando el
carísimo material con el que se trabajaba se cambió por el cuero, y la altura se
vio disminuida también.
La revolución y las guerras durante el siglo XIX hicieron mella en el mundo de
la moda. En ese momento se buscaba un estilo más práctico y menos
llamativo, pero siempre elegante. Se quedaron atrás los corsés, las plumas, las
pelucas, los sombreros, y hasta los tacones. Las mujeres buscaron un tipo de
calzado más cómodo, con lo que surgen las zapatillas. Esta fue fabricada en
tonos pastel, aportando romanticismo a la moda.
A mediados de siglo, comenzó de nuevo el aspecto más estricto de la moda.
Las mujeres sólo tendrían tres tipos de calzado, entre los que se encuentran
las botas de estructura rígida, baja y con lazos de cuero, calzado especial para
el día y la clase trabajadora; las zapatillas y los zuecos.
La moda para los hombres pasó a convertirse más masculina. Los zapatos de
punta y con tacón fueron abandonados. El color negro fue el único utilizado. El
tipo de zapatos que recibió más uso, fueron las botas de montar y los zapatos
acordonados.

Siglo XX

El estilo de los nuevos modelos es conocido ya por todas las personas de esta generación, ya que, aunque han surgido algunos cambios, los estilos, siguen siendo los mismos que los hombres y mujeres elegían para diario.

Variedad de calzado del siglo XX

El calzado de este siglo era bastante básico, consistía en botas de cuero con un tacón bajo y con puntera definida, y zapatillas de baile en seda o satén con apliques.

El calzado masculino no sufrió grandes modificaciones excepto la gama de colores en los que se fabricaban los mismos, agregando el color café y el gris. Surgió el uso de polainas sobre el 1910, las cuales aportaban elegancia y modernidad al zapato monocromático. Aquí también aparece el primer zapato de tipo deportivo con suela de goma.

Ejemplo de polainas

En la década de los 20 y con la esperanza de finalización de la guerra, comienza a aparecer un tipo de calzado más atrevido. Los zapatos se fabricaron más finos y ligeros, la puntera más definida y se agregaron detalles femeninos. En el caso de los hombres, aparecen los zapatos de estilo Oxford, los cuales obtuvieron gran aceptación por su elegancia, a la vez que casuales.

En los años 30 toda la alegría anterior, se viene abajo por la gran depresión. Lo llamativo es que en esta época se venden todo tipo de calzado, más que en cualquier otra época.

Zapatos años 20 y 30

Los 40 vinieron de la mano de otra guerra mundial, pero con la idea de contrarrestar los efectos de la lucha de la población, surgen las Big Bands. En el mercado del calzado se introdujeron todo tipo de materiales, desde piel de reptil, hasta madera y corcho. Los hombres seguían utilizando los Oxford y mocasines.

Calzado años 40

Los años 50 con la entrada del Rock & Roll y el final de la guerra, vuelve a aparecer la feminidad de las mujeres. También trajeron el stiletto, zapatos con tacón delgado, alto, punta fina y larga. Aunque las chicas mas jóvenes hacían uso de flats, mocasines y Oxford. En el caso de los hombres, los más jóvenes utilizaban calzado deportivo, mientras que los adultos continuaban con los zapatos clásicos. Aquí surgen los creepers, los cuales eran zapatos acordonados con una suela de goma.

Diferentes tipos de calzado años 50

En los 70 surge la bota go-go, ideal para minifalda, y por ser de caña alta. Los zapatos masculinos comienzan a adquirir color. Casi en el final de la década, aparece el uso de la sandalia, lo que provenía de los hippies. Otra de las revoluciones de esta época fue la plataforma tanto en hombres como en mujeres.

Las mujeres de los 80 utilizaban el zapato con talón descubierto y punta fina, altos y coloridos.

La moda de los 90 fue una mezcla de todos los anteriores, zapatos con tacón corrido grueso o cuadrado. También se utilizaba el calzado deportivo algo más que para el deporte y las botas de caña alta. En esta época, cobró más importancia la comodidad que el diseño.

Y ya en los años 2000, existen gran variedad de estilos. Se recuperan algunos anteriores y se les aportan nuevos detalles.

Fuente: https://www.museocalzado.com/es/blog/historia-del-calzado/p1/